Concurso Uruguay
“Centro Cultura Gonchi Rodríguez”



Nombre del Proyecto
Centro Cultural Gonchi Rodríguez
Ubicación
Santiago, Chile
Año
2020

Realizadores
Arquitectura
Elton · Léniz + Cruz · Mandiola
Rodrigo Fernández + Ignacio González



El edificio para la Fundación propone resolver una fusión de actos; un refugio de la memoria, un lugar de encuentro público y un espacio para la educación. El contexto del Parque Grauert y el sitio mismo permiten que el nuevo edificio forme un conjunto abierto al público destinado al recuerdo épico de un piloto y su carisma, al arte de conducir y la importancia de la educación vial en nuestra cultura.

La construcción alberga inherente un aire de escala doméstica. Su tamaño preciso y abarcable compensa el carácter de la casona tradicional existente y la neutralidad de su forma hace eco de su función expositiva. Un exterior modular y pragmático basado en un esqueleto de acero, encierra un interior de madera clara, una atmósfera calma y de luz natural controlada.

El andamiaje prefabricado se expresa en la repetición del módulo, genera el chasis de la forma final y remite a las carrocerías que dan cuenta de una envolvente técnica y aerodinámica.

La teja metálica anodizada color aluminio bruñido cubre completamente el fuselaje del edificio y permite copiar las curvas que se expresan en la cubierta y la envolvente. La idea de este material único sintetiza el lenguaje formal a la manera de un monocasco. La luz y el paisaje formarán parte de la expresión del edificio aportando un cierto reflejo sobre esta piel.


La estructura de acero permite entender el interior con la libertad de una planta libre flexible y despejada. Como si se tratara de un hangar, la magnitud vertical y el volumen interior se perciben desde el acceso. La madera clara cualifica la atmósfera haciéndola más doméstica, sintetiza el soporte expositivo y permite el tratamiento acústico necesario.
El primer nivel alberga la cafetería, la sala de conferencias, los espacios de servicios y de manera central la exhibición destinada al piloto Gonzalo Rodríguez que se enmarca en un espacio de doble altura. Los autos de la colección y las vitrinas que agrupan los elementos de menor tamaño articulan el recorrido de la planta baja. El perímetro vidriado de este nivel conecta visualmente al espacio con su contexto inmediato y lo hace permeable al visitante. La cafetería y la tienda se articulan con el acceso permitiendo un primer espacio de encuentro. En el extremo hacia la calle Divina Comedia se ubica el espacio destinado a la Sala de conferencias que mediante el uso de cortinas acústicas permite una integración flexible al espacio central de la exhibición. Es un nivel de vocación pública destinado al encuentro y la memoria.

Una escalera circular permite al visitante subir al segundo nivel sin perder contacto con la exhibición principal y conecta con la planta destinada a la administración y el espacio para el Museo de la movilidad vial. Este segundo nivel aporta un recorrido perimetral sobre la doble altura de manera de generar una sensación continua al interior del espacio. Su perímetro mayormente opaco permite una espacialidad en donde se privilegia la intimidad, el control lumínico y las necesidades técnicas para el futuro montaje del Museo de la Movilidad. El edificio encuentra en su escala y su altura una relación con la construcción existente donde ambas respetan sus lenguajes y se ensamblan sobre el terreno a través del prado existente y los recorridos. Un espejo de agua circular, un memorial silencioso, se posa livianamente sobre el prado en el eje de acceso desde el Parque Grauert. La explanada abierta delimitada por las construcciones y los árboles existentes es a su vez el espacio potencial de posibles eventos y escenario natural del encuentro en el futuro conjunto.


Referencias


Imágenes Proyecto



Planimetría
Mark